El San Francisco Chronicle tiene un artículo sobre El CDM en la primera página - 12 de Junio, 2007

Traduccion del articulo original (aqui - solo disponible en inglés) de Amy Kathryn Brown, Voluntaria

Clases en México Enseñan a los Migrantes de los EEUU

Monica Campbell, Chronicle Foreign Service

Martes, 12 de Junio, 2007

(06-12) 04:00 PDT Celaya, México -- En un domingo reciente, por la mañana, una docena de hombres fornidos se sentaron en una cochera hecha de concreto, prestando atención en los acrónimos "OSHA," "EPA" y "DOL" escrito en papeles de gran tamaño. “¿Por qué nosotros, los mexicanos, sólo sabemos de la migra y la policía americana?” preguntó Jesus Rojas del Centro de los Derechos del Migrante a la audencia. “¿Por qué no sabemos de la Administración del Seguridad y Salud en el Trabajo (“OSHA”), la cual supervisa la seguridad en el lugar del trabajo? ¿Por qué no sabemos del Ministerio de Labor, el cual busca las infracciones al sueldo pagado?” Después de estas preguntas, el Sr. Rojas mostró un talón de cheque de su trabajo en Delaware cuando él trabajaba en las yardas con una visa de trabajador huésped. “No los pongan en la basura. Guardenlos,” dijo él. “Ser organizado ayuda si tú o un miembro de su equipo no esta obteniendo el sueldo mínimo o no recibe ninguna forma de salario.”

La clase podria llamarse “Introdución a la Inmigración.” Fundado en Septiembre [de 2005], el Centro de los Derechos del Migrante es un grupo pequeño sin fines de lucro situado en el estado central de Zacatecas, el cual provee servicios legales sin cobrar a la trabajadores huespedes que buscan compensación por lesiones o falta de pago. Los talleres - este se realizo en la cuidad central de Celaya en el estado de Guanajuato - surgieron después de que 20 trabajadores regresaron de los EU y dicidieron a enseñar a migrantes sobre todo lo concerniente al arduo trabajo en los EU. Desde entonces, los abogados de inmigración del Centro han organizado clases sobre la ley laboral de los EU, el papel de las agencias gobernamentales de los EU y las luchas anteriores por derechos civiles. Los abogados han acompañada los nuevos activistas a talleres en sus propios estados como, Zacatecas, Guanajuato, Queretero y Veracruz y otros. Durante esta época de la indecisión del congreso de los EU sobre el tema de la reforma de las leyes de inmigración, algo es definitivo en en los pueblitos pobres y polvosos de Celaya -- los trabajadores migrantes, con documentos o sin documentos, van a quedarse vulnerables a la explotación de algunos empleadores americanos.

“Desearía que alguién me hubiera dicho todo esto sobre inmigración antes de salirme de México,” dijo el Sr. Rojas quien tiene 52 años de edad. En el año 2000, Rojas se cayó de un camión cuando estaba trabajando en Delaware. Sin información de su seguro medico, su patrón “no me hizo caso,” dijo él. “No hablo inglés, pero no hay ninguna duda que ellos me despedirían por alguna ausencia.” Después de unos periodos de vértigo y dolor de cabeza, el Sr. Rojas recibió una carta de un doctor dandole permiso de no trabajar por trés días, pero su patrón no hizo caso a la carta de los consejos médicos. Sin la capacidad de recuperarse, pero con miedo de que quejarse sea un riesgo a su oportunidad de trabajar en los EU en el futuro, el Sr. Rojas regresó a México. “No todos están para explotarte en EU,” dijo él. “Pero hay un gran conocimiento que unos patrones se aprovechan de tu ignorancia.”

Enseñar talleres de “conocer sus derechos” para trabajadores migrantes no es un concepto nuevo en los EU. Sin embargo, la educación preventativa en México es un concepto poco común, según los expertos. “Cuando haciamos talleres con trabajadores migrantes en Florida, ellos me escucharon con sus colgadas,” dijo Rachel Micah-Jones, abogada americana quien estableció el Centro de los Derechos en 2005. “Pero la interacción es diferente aquí en México. La gente está más cómoda aquí y no les da miedo hablar y hacer preguntas. ¿Y quién mejor para dar una orientación que los mismos trabajadores? La Sra. Micah-Jones dice que dar información en los EU – a los indocumentados en particular - es difícil a causa de su miedo a la migra. Historias como la de la detención en el 2005 de 28 inmigrantes en Carolina del Norte quienes pensaron que asistian a un taller de seguridad de OSHA pero quienes en realidad se encontraban dentro de una operación de la migra - alcanzó a todas partes a la comunidad migrante. “Es increible que tantos trabajadores migrantes se sepan esa historia,” dijo la Sra. Micah-Jones. “La gente está preocupada que una invitación a un taller de sus derechos sobre la ley sea una trampa.” Hoy en día, los voluntarios del Centro han visitado a ranchos, edificios municipales, y taquerias - cualquier lugar donde los posibles migrantes se reunen. “Este tipo de apoyo binacional está llenando un vacio critico de educación,” dijo Jose Padilla, director de los Servicios Legales de California Rural en San Francisco, una oficina en donde se ofrece servicios legales a trabajadores agrícolas. “Antes de su viaje a los EU, los trabajadores migrantes ya tendrán el conocimiento de sus derechos aquí. Claro que ejercer sus derechos depende de ellos misimos, y no sempre es facil.”

Oscar Chacon, director executivo de la Allianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribenos en Chicago, dice que es importante que los promotores no promuevan ni disuada la inmigración a los EU. “Sólo están hablando de los abusos de los inmigrantes en los EU, y usualmente, ellos no se defienden,” dijo él. En Celaya, el Sr. Rojas se preparó por el taller por la mañana un domingo y arregló las sillas plásticas en un semicírculo en su cochera. El repartió folletos sobre los derechos laborales, la salud, las viviendas para trabajadores huéspedes, el manejo de pesticidas, y la seguridad en el lugar de trabajo. El Sr. Rojas empezó la reunión con una lista de “haz” y “no hagas.” “Si trabaja usted con pesticidas, investigue los ingredientes y pida guantes y jabón,” advirtió él. “No espere sentirse mál después de 15 días.” Otro consejo: no se queje con su patron a solas. “Siempre hable con su patrón con uno o dos trabajadores mas para que sirvan de testigos.”

Depués de unos minutos, Alfredo Estrada, un carpintero fornido de 45 años pensando en su primer viaje al norte, preguntó sobre anuncios en periodicos locales que “nos ofrecen trabajo en los EU.” El Sr. Rojas mostró un folleto avisando a posibles trabajadores sobre estafadores de los dos lados de la frontera quienes piden miles de dólares por visas y permisos. “Confirmen si ellos están registrados con alguna de autoridad gobernamental,” dijo el Sr. Rojas. “Ademas, no les den dinero por adelantado.” Micah-Jones habló tambien de su preocupación de hombres que buscan aprovecharse del debate del congreso sobre la reforma de las leyes de inmigración. "Los titulares de los periódicos en México dicen que los EU va a legalizar a 12 millones de inmigrantes, aunque todavía no sea la ley,” dijo ella. “ A cambio de dinero en effectivo, los estafadores ofrecerán a los mexicanos apuntarse en la lista. ” La reunión continuó y unos vecinos se asomaron y entraron a participar. Como la mayoría de los residentes en México, muchos residentes aquí o conocen a una persona en los EU, o han ido a los EU a trabajar, o dependen de las remesas enviadas a México. En las afueras de Celaya se siembra elote, zanahoria, alfalfa, cebolla, y frijoles. En las vías férreas cerca de la casa del Sr. Rojas, grupos de migrantes de Centromamérica esperan subirse a los trenes que van para la frontera. “No me interesa si la gente va con coyote o con documentos,” dijo el Sr. Rojas. “De cualquier forma, ellos necesitan estar informados.”

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