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24 de septiembre de 2021
Contacto: evy@cdmigrante.org

 

Trabajadora del hogar migrante demanda a sus empleadores por trata laboral y violaciones salariales

 

(San Diego, California) — Engracia Hernández-García, una trabajadora del hogar de México, ha presentado una demanda contra sus empleadores de siete años, una pareja que reside en California, y dos personas adicionales involucradas en su reclutamiento. Hernández-García busca indemnización por salarios no pagados y por daños infringidos por sus empleadores, quienes presuntamente se beneficiaron de la trata laboral de manera consciente. Centro de los Derechos del Migrante, Inc. (CDM) y Wilmer Cutler Pickering Hale and Dorr LLP (WilmerHale) están representando a la señora Herández-García frente a la corte distrital de los Estados Unidos en el Distrito Sur de California.

Hernández-García fue reclutada en México y viajó a los Estados Unidos con una visa B-1 para trabajadoras del hogar. De acuerdo con la demanda, ella fue inducida por los acusados a salir de México bajo promesas falsas en torno a las condiciones laborales y los términos del empleo en los Estados Unidos. La demandante alega que como máximo se le pagaron $400 dólares a la semana — menos de la mitad del salario mínimo, sin retribución por horas extra — por trabajar entre 76 y 90 horas a la semana, limpiado la casa grande de sus empleadores, ayudando en la cocina y sirviendo como la cuidadora principal de los hijos de sus empleadores.

“El ambiente en la casa era muy estresante”, explicó la señora Hernández-García. “Sin importar qué tan duro trabajaba, mi empleadora me decía constantemente que no trabajaba lo suficiente.”

La categoría de visas B-1 permite que personas de todo el mundo puedan trabajar como trabajadoras del hogar en los Estados Unidos para personas con visas de no inmigrante siempre y cuando hayan trabajado para esa misma persona durante por lo menos seis meses o si las contratan inmediatamente previo a su admisión en los Estados Unidos. Un requisito dentro de la aplicación para la visa B-1 para las personas trabajadoras del hogar es la presentación de un contrato de empleo como prueba de que la persona empleada recibirá el salario mínimo o predominante (el que sea más alto) y que trabajará en condiciones de acuerdo con las leyes de los Estados Unidos.

La falta de supervisión gubernamental permite que los empleadores menoscaben los derechos de las personas trabajadoras. De acuerdo con un estudio basado en encuestas realizado por el CDM, las mujeres migrantes de todos los visados e industrias se ven desproporcionadamente afectadas por el abuso en los programas de trabajo temporal. Prácticamente la mitad de las mujeres encuestadas recibieron pagos por debajo del salario mínimo federal durante su empleo y 43% reportaron no haber sido remuneradas por horas extras.

De acuerdo a la demanda, los empleadores de Hernández-García la aislaron física y socialmente. En la demanda se alega también que le confiscaron su pasaporte y visa, limitando así su capacidad para salir de los Estados Unidos y de su lugar de trabajo, donde estuvo sujeta a condiciones de vida y laborales traumatizantes. Sólo se le permitía visitar a su familia en México una vez al año, mientras renovaba su visa.

Durante su empleo, como se alega en la demanda, Hernández-García estuvo renuente a reportar las condiciones laborales abusivas y el pago bajo dado que en varias ocasiones sus empleadores la amenazaron con deportarla o reportarla ante las autoridades.

“Ahora que estoy levantando la voz sobre lo que me pasó, cada vez que cuento mi historia, tengo menos miedo,” dijo Hernández-García. “A través de mi demanda, quiero que sepan que por mucho dinero que tengan, no se vale tratar así a las personas.”

“La pandemia ha recalcado que las trabajadoras del hogar son trabajadoras esenciales. Sin embargo, su trabajo y sus derechos siguen siendo socavados por sus empleadores regularmente,” dijo Ben Botts, Director Legal del Centro de los Derechos del Migrante, Inc. “Existe un desequilibrio de poder arraigado dentro de los programas de visas de trabajo que se ve reflejado en empleadores que restringen la libertad de movimiento de las personas trabajadoras, pagan menos e incluso impiden la denuncia de abusos, utilizando la deportación como amenaza.”

 

Sobre el Centro de los Derechos del Migrante, Inc. (CDM)

El Centro de los Derechos del Migrante, Inc. (CDM) lucha por un mundo en el que se respeten los derechos de las y los trabajadores migrantes y las leyes y políticas reflejen sus voces. A través de la educación, la divulgación y el desarrollo de liderazgo; servicios de intake, evaluación y referencia; apoyo en litigios y representación directa; e incidencia política; el CDM apoya a las y los trabajadores migrantes para defender y proteger sus derechos mientras se mueven entre sus comunidades de origen y sus lugares de trabajo en los Estados Unidos. www.cdmigrante.org

 

Sobre WilmerHale

WilmerHale proporciona representación legal en un amplio rango de áreas de práctica, críticas para el éxito de sus clientes. Los departamentos del bufete jurídico en temas de Propiedad Intelectual, Litigio y Controversias, Asuntos Regulatorios y Gubernamentales, Servicios de Valores y Financieros y Transaccionales participan en asuntos legales y de políticas del más alto perfil. Debido a su fuerte compromiso en torno al servicio público, el bufete es reconocido como un líder en representación pro bono. WilmerHale cuenta con 1,000 abogados y con 13 oficinas en los Estados Unidos y en el extranjero.