¡Nuestro caso de trata de personas presentado por dos trabajadores agrícolas mexicanos que cosecharon arándanos en Michigan ha avanzado!
A finales de la semana pasada, un tribunal federal rechazó la mayoría de las mociones de desestimación presentadas por First Pick y otras entidades corporativas, despejando el camino para que Feliciano y Luis puedan exigir que estas empresas rindan cuentas por trata de personas y por violaciones a la Ley de Protección de Trabajadores Agrícolas Migrantes y Temporales (Migrant and Seasonal Agricultural Worker Protection Act).
El CDM, Michigan Immigrant Rights Center (MIRC), Farmworker Legal Services (FLS) y Farmworker Justice representan a ambos trabajadores en este caso y continuarán apoyándolos en su lucha por la justicia.
Cuando Feliciano y Luis llegaron a Estados Unidos con visas H-2A para trabajar en granjas en Carolina del Norte, esperaban que sus empleadores respetaran sus derechos. En cambio, su empleador los envió a una granja de arándanos en Michigan, en violación de sus contratos, donde los obligó a trabajar largas jornadas en condiciones deplorables y los amenazó con llamar a las autoridades migratorias si se quejaban.
Feliciano y Luis viajaron a Estados Unidos para realizar trabajos H-2A que, conforme a las regulaciones del programa, les garantizaban vivienda gratuita, un salario por hora y el reembolso de los gastos de viaje al final de la temporada. En lugar de ello, sus empleadores utilizaron la amenaza de la aplicación de leyes migratorias para llevarlos a otro estado y forzarlos a trabajar jornadas de 12 horas sin descansos ni días libres; a habitar en viviendas gravemente hacinadas y en condiciones deficientes por las que además debían pagar renta; y a pagar cuotas ilegales a su empleador.
El caso de Feliciano y Luis demuestra cómo los programas de trabajo temporal pueden facilitar abusos, así como el poder que tienen las personas trabajadoras para defenderse y exigir que los empleadores rindan cuentas.
Este es un fuerte comienzo para el 2026. Esta victoria representa un paso significativo hacia la justicia para Feliciano y Luis, y es especialmente importante en un momento en el que los derechos de las personas trabajadoras —en particular de quienes participan en programas temporales— están bajo ataque. Feliciano y Luis están demostrando que alzar la voz contra los abusos importa y que enfrentarse a la injusticia puede marcar la diferencia. ¿Te sumas a su lucha?

