Mayra
B-1
Trabajadora Doméstica
Florida

Mayra respondió a un anuncio en línea: una familia adinerada buscaba contratar una empleada doméstica de más de 35 años en su hogar en Florida, a través de una agencia de reclutamiento con base en México. A pesar de que la agencia le proporcionó poca información acerca del empleo, Mayra se sintió atraída por la posibilidad de ganar un salario de los Estados Unidos, muy por encima de lo que podría ganar como trabajadora doméstica en México. Ella solo entendió que su principal responsabilidad sería cuidar de los niños. Ella no sabría cuál sería su horario, ni el nombre de la familia, hasta que llegara a los Estados Unidos y comenzara a trabajar. Para evitar que cambiara de opinión antes de partir, los representantes de la agencia reclutadora retuvieron el pasaporte y visa de Mayra, devolviéndoselos el día de su vuelo. Sintiéndose presionada por una enfermedad en su familia y las preocupaciones financieras crecientes, Mayra confió en que la oportunidad valía la pena.

Una vez en Florida, Mayra se dio cuenta de que había sido engañada. Trabajando quince horas al día, le pagaban $5 USD o menos. Además de cuidar a los niños, también se encargaba de hacer trabajo doméstico, incluyendo limpiar, cocinar hacer compras, y cuidar del perro. A Mayra solo le permitían salir de casa los domingos, después de pasear al perro, y ella tenía que decirle a su empleador dónde iba a estar todo el tiempo. A través de la manipulación psicológica, su empleador hizo sentir a Mayra desamparada de tomar acciones en contra de sus deplorables condiciones de trabajo. Ella tenía poco contacto con el mundo exterior. Fue un mes después, cuando ella empezó a hablar con otras empleadas domésticas en su vecindario acerca de su situación, que Mayra se dio cuenta que sus empleadores estaban explotándola.

Mayra está decida a asegurarse de que otros no estén sujetos a las condiciones que ella experimentó. Ella ahora está segura de que los empleadores entienden, y se aprovechan de las necesidades económicas de algunos trabajadores. Ella desea que las y los trabajadores migrantes tengan acceso a servicios legales, los cuales ella ha luchado por conseguir. Mayra también critica los tratos oscuros de parte de las agencias de reclutamiento y la falta de rendimiento de cuentas, y también cree que los reclutadores deben rendir cuentas por su papel en la explotación.

“La falta de información acerca de nuestros derechos y acceso a servicios legales nos deja en una posición vulnerable. Yo deseo poder decirles a otros trabajadores domésticos que deben luchar por compensaciones justas…Vale la pena informarse. Y saber que tienes derechos.”