Las personas trabajadoras migrantes han conseguido una gran victoria! Un juez de Georgia aprobó un acuerdo de $11.5 millones de dólares para resolver una demanda colectiva entablada presentada por trabajadores con visas TN contra los gigantes automotrices Hyundai Mobis y Kia Georgia, así como contra la agencia de empleo Allswell y la agencia de reclutamiento SPJ Connect.
A través de este acuerdo, los demandantes principales Oswaldo, Nahum, Isidro, Heber, José, Adrián, Verónica, junto con cientos de otros trabajadores con visa TN, recibieron una medida de justicia por el fraude y el robo de salarios que afirman haber sufrido durante su experiencia laboral en las plantas de Hyundai Mobis o Kia Georgia en los Estados Unidos.
Ha sido un honor acompañarles a lo largo de su camino en búsqueda de justicia y luchar junto a nuestros increíbles coabogados de Radford Scott LLP; Beal, Sutherland, Berlin & Brown, LLC; y Hall & Lampros, LLP.

Las visas TN están destinadas a que profesionales de México y Canadá desempeñen puestos de nivel profesional y técnico en los Estados Unidos. Sin embargo, en esta demanda colectiva, las personas trabajadoras afirmaron que Hyundai Mobis y Kia Georgia utilizaron el programa de visas TN en sus respectivas plantas para reclutar ingenieros mexicanos prometiéndoles puestos de nivel profesional. No obstante, a su llegada, los trabajadores presuntamente fueron sometidos a jornadas excesivas, salarios más bajos y responsabilidades completamente distintas a las acordadas originalmente. Y aunque las partes demandadas niegan todas las acusaciones de haber actuado mal, las personas trabajadoras con visa TN sostuvieron que esta práctica constituía un esquema ilegal de mano de obra barata y un engaño mediante fraude a los trabajadores y al gobierno de los EE. UU.
Es por esto que estas personas trabajadoras decidieron alzar la voz, luchar y buscar justicia para ellas y para otras personas trabajadoras migrantes. Y hoy nos toca celebrar su valentía, su fuerza y este acuerdo histórico.
Todas las personas trabajadoras merecen respeto, un pago justo y seguridad. Nuestro sistema de migración laboral debería reflejar estos valores compartidos. Gracias Oswaldo, Nahum, Isidro, Heber, José, Adrián y Verónica por dar esta pelea por la equidad y la justicia. Y gracias a todos los que los apoyan.
